Dia a día vemos reflejado en nuestras calles la forma de gobernar de la coalición de gobierno, atendiendo y dedicando más recursos a subvencionar a entidades como Cruz Roja, que dedica el 90% de sus ingresos a pagar sueldos en vez de dedicarlos a ayudar a nuestros vecinos.
Parece que el estado de nuestras calles les importa poco y podemos ver muchas de ellas en un estado deplorable. Podemos entender que las calles que se encuentran en la zona de influencia del soterramiento se dejen en el estado en que se encuentran (siempre que no suponga un peligro para los viandantes) por el hecho de que se tienen que reformar cuando finalice el soterramiento. Pero lo incomprensible es el estado en que se encuentran otras calles lejos de esa zona, un ejemplo de ello es el carrer del Pla, esa calle se encuentra con la acera levantada en diversas partes y supone un peligro de caída para las personas que caminan por ella, y este es sólo un ejemplo de tantas y tantas calles que se encuentran en ese estado.
No es solo el estado de las aceras, si bajamos al asfalto nos encontramos que muchas de nuestras calles tienen el asfalto cuarteado, con agujeros o baches, que, si bien son incómodos para circular con nuestro coche, son trampas para circular en motocicleta y ya no hablemos de los patinetes a los cuales les cabria la rueda en algún agujero, con lo cual, no solo están obviando nuestra comodidad, también la seguridad de quien circula por esas calles.
En el último pleno se votó la reforma de la plaza de la Vila para adecuarla y que tengamos una plaza que corresponda a lo que somos, la capital del Baix Llobregat. Hasta ahí todo correcto. Es la plaza que representa a todos los santfeliuenses. Se reformará al gusto del gobierno y aunque incluirá volver a tener una fuente, no han pensado como les gustaría que fuese a vecinos, que en la Fira dejaron bastante claro que echaban de menos la antigua fuente.
También hemos visto como se han retirado las instalaciones de hacer ejercicio que había delante del casal de la gent gran. Así obligamos a los vecinos a apuntarse a un gimnasio que muchos no pueden pagar.
Estos son algunos de los ejemplos de que este gobierno está más preocupado por quedar bien con los de arriba que con los vecinos y familias de Sant Feliu.